13 jul 2010

"L" de ...

Siempre es necesario saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, o cerrando puertas, o cerrando capítulos.Como quieras llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van agotando.
 
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse. Los hechos pasan y hay que dejarlos ir. Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar.El pasado ya pasó. No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de quién eres.

Noviazgos o amistades que no cierras, posibilidades de “regresar” (¿a que?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que te invadieron.Si puedes enfrentarlos ya y ahora, hazlo, si no, déjalo ir, cierra capítulos. Di a ti mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque ya no encajas allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación.  Ni tú serás el mismo, ni el entorno al que regresas será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático. Recuerda que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: cuando viniste a este mundo llegaste sin ese adhesivo, por lo tanto es costumbre vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy te duele dejar ir.


YO PREFIERO GUARDAR TUS CARTAS, ELLAS SON UNA ETAPA DE MI VIDA, UNA ETAPA QUE AUN NO TERMINÓ Y QUE ESPERO QUE NO LO HAGA HASTA DENTRO DE MUCHO MUCHO TIEMPO.

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